Bueno, hoy corresponde que me disculpe yo y vale aquello de "haz lo que yo digo y no lo que yo hago." Resulta que hace dos semanas que no logro escribir en mi blog. No es porque no haya leído, sino porque simplemente me ha dado cierta aprehensión el pensar en todos los detalles que me quedan por contarles y cómo simplificarlso.
Voy a empezar por el principio. Como les conté antes, el personaje principal es un matemático argentino que está estudiando en Oxford y descubre el asesinato de la dueña de su apartamento. Ahora él y Seldom, otro matemático, están tratando de encontrar una explicación para el asesinato. Ambos creen que la situación puede estar relacionada con un libro que Seldom escribió y que tenía un capítulo sobre asesinatos en serie. Claro que solo hay un asesinato....
Después de eso Seldom lleva al protagonista argentino a un hospital donde está internado un amigo suyo que quedó en estado vegetativo después de perforarse el cráneo con una máquina de clavar clavos. Pero esto no fue un accidente: resulta que este amigo se había obsesionado con entender las cosas más básicas que el cerebro sabe, y se le ocurrió que si se lastimaba parte del cerebro se podría averiguar. Fue una tontería, pero en parte intencional, porque de todos modos él sabía que estaba enfermo y moriría. Desde entonces Seldom lo ha ido a visitar al hospital, donde su mano escribió durante mucho tiempo una sola palabra, una y otra vez (el nombre de una mujer, se nos aclara).
Después de esa visita, resulta que aparece muerto no el amigo internado de Seldom, pero sí su compañero de habitación. Otra vez, es un crimen casi imposible de notar, pero Seldom y los médicos se dan cuenta que el paciente tiene una pequeña perforación en el brazo.
O sea que ahora son dos los muertos, y ya se puede hablar de un verdadero asesino en serie. Ya les contaré qué más sucede.